MESA DE TRABAJO 13: El modelo social de la discapacidad. Atención a la diversidad. – Congreso ACMS

MESA DE TRABAJO 13: El modelo social de la discapacidad. Atención a la diversidad.

lunes, junio, 17th, 2019 ACMS No hay comentarios

MESA DE TRABAJO 13: El modelo social de la discapacidad. Atención a la diversidad.

Coordinadores

Dña. Natalia Simón Medina. Decana Colegio CC. Políticas y Sociología de CLM. Coordinadora de Programas Federación Down CLM. UCLM.

D. Julio César de Cisneros de Britto. UCLM. Vicedecano Colegio CC. Políticas y Sociología de CLM.

“Caminos de utopía: Las Ciencias Sociales en las nuevas sociedades inteligentes” lema de este XXIV Congreso de Sociología en Castilla-La Mancha. Congreso Internacional de la ACMS, supone un gran reto como sociólogos y ciudadanos comprometidos con el tercer sector, con la discapacidad en general, y la discapacidad intelectual en particular, en definitiva, con la atención a la diversidad en todos sus ámbitos sociales, sanidad, educación, empleo, ocio, turismo, vida independiente, etc.

Es indispensable considerar como referente y referencia el modelo social de la discapacidad, considerando la perspectiva social de la discapacidad y de la Sociología como conocimiento de la discapacidad y la diversidad desde un marco social inclusivo.

Consideramos los preceptos de Agustina Palacios, en cuanto al modelo social de la discapacidad:
“Los presupuestos fundamentales del modelo social son dos. En primer lugar, se alega que las causas que originan la discapacidad no son ni religiosas ni científicas, sino sociales o al menos, preponderantemente sociales. Según los defensores de este modelo, no son las limitaciones individuales las raíces del problema, sino las limitaciones de la propia sociedad, para prestar servicios apropiados y para asegurar adecuadamente que las necesidades de las personas con discapacidad sean tenidas en cuenta dentro de la organización social. En cuanto al segundo presupuesto —que se refiere a la utilidad para la comunidad— se considera que las personas con discapacidad tienen mucho que aportar a la sociedad, o que, al menos, la contribución será en la misma medida que el resto de las personas —sin discapacidad—. De este modo, partiendo de la premisa de que toda vida humana es igualmente digna, desde el modelo social se sostiene que lo que puedan aportar a la sociedad las personas con discapacidad se encuentra íntimamente relacionado con la inclusión y la aceptación de la diferencia” (Palacios, 2008, p.103).

En esta línea, destacan autores como (Polonio & Ruiz, 2003) considerando la desventaja social con la que se encuentran las personas con discapacidad en una sociedad que constituye un entorno (natural y artificial) preparado sólo para un determinado estándar de personas, con determinadas características y (Maldonado, 2013) que, desde el modelo social y de Derechos Humanos sitúa el problema de la discapacidad en la falta de sensibilidad del Estado y de la sociedad hacia la diferencia que representa la misma.

La importancia para comprender el modo en que los valores son parte de la estructura del sistema social (Parsons, 1982) aportará un marco de aquellos paradigmas que promueven o limitan la inclusividad social de este colectivo.
“La disyuntiva entre sociedad e individuo, entre las corrientes materialistas o estructuralistas y las teorías de la acción racional, ha acompañado al debate sociológico prácticamente desde el origen de la disciplina. Incluso en un terreno apenas inexplorado como el de la sociología de la discapacidad, han existido tanto perspectivas interaccionistas (Goffman) como corrientes materialistas (Modelo Social)” (Díaz, 2009).

Para poder comprender la ligazón existente entre el principio de igualdad de oportunidades, a través de la discapacidad, es necesario considerar la actuación de la política pública llevada a cabo con las personas con discapacidad, siendo a partir de Weber donde se puede estudiar, con claridad, la relación entre la acción institucional, los procesos racionales de gestión de la política pública y los efectos de los cambios de dicha política en los aspectos sociales.

En el marco de la teoría de Talcott Parsons (1982), la acción supone la base de donde se erige la estructura social. Dicha acción requiere un máximo de energía y un mínimo de información. Bajo esta premisa, se manifiesta que existe un diálogo entre la determinación material de los individuos y su procesamiento de la información que desencadena la dirección y el sentido de sus actos.